jueves, 12 de abril de 2007

reflexión de la confianza

Este año aprendí a no confiar en la gente.Cuando confiamos en alguien en realidad le estamos cargando nuestra mochila,Hace rato que espero que las aves tomen agua de mi mano...dar de beber,ofrecer ..estar.
Cambié el confiar por el tener confianza ,de ese modo la gente puede obrar en libertad.Si es así habré avanzado mucho en el camino del verdadero amor...

1 comentario:

Elena de San Telmo dijo...

Si somos demasiados confiados nos volvemos desconfiados. Es distinto, muy distinto tener confianza. Es bien cierto!